Los parches termoadhesivos son convenientes, pero tienen reputación de despegarse después de algunos lavados. En casi todos los casos, el despegado es causado por una aplicación incorrecta, no por el parche mismo. Sigue estos pasos y tu parche durará años.
Lo que necesitas
Una plancha doméstica (sin configuración de vapor), un paño de planchado fino de algodón o una funda de almohada, una superficie plana dura (no una tabla de planchar; una mesa es mejor) y el parche. Eso es todo.
Aplicación paso a paso
Paso 1: Prelava la prenda si es nueva. El apresto de la tela (el endurecedor aplicado a las telas nuevas) puede impedir la adhesión. Lava y seca primero.
Paso 2: Precalienta tu plancha a la temperatura más alta segura para la tela. Sin vapor. El vapor introduce humedad que debilita el adhesivo.
Paso 3: Coloca la prenda sobre una superficie plana y dura. Desliza un pedazo de cartón dentro de la prenda si es una mochila o chaqueta para evitar que el adhesivo se filtre.
Paso 4: Posiciona el parche con el lado adhesivo hacia abajo. Coloca un paño de planchado sobre el parche.
Paso 5: Presiona firmemente con la plancha. No deslices: presiona recto hacia abajo con todo el peso del cuerpo durante 30-45 segundos. Muévete a los bordes y presiona de nuevo.
Paso 6: Déjalo enfriar completamente sin moverlo (2-3 minutos).
Paso 7: Voltea la prenda al revés y plancha desde el reverso por otros 30 segundos.
Para mayor durabilidad
Agrega 4-6 puntadas alrededor del perímetro del parche: una en cada esquina y una en el punto medio de cada lado largo. Esto es especialmente importante para parches en artículos que se lavan frecuentemente.
Telas que no funcionan con termoadhesivo
Nylon, membranas impermeables (Gore-Tex, etc.), seda, terciopelo y cuero no se adhieren bien con el adhesivo termoadhesivo. Para estas telas, usa parches cosidos en su lugar.